
Roma fue fundada en el año 753 a. C., y su poder se extendió durante siglos por todo el Mediterráneo. Cuando Julio César conquistó las Galias (58-51 a. C.),

En el año 15. d. C. nació Agripina, hija de Germánico, comandante en jefe de las tropas del Rin. A los 34 años, Agripina contrajo terceras nupcias con su tío, el emperador Claudio. Éste, convencido por su mujer, elevó a Oppidum Ubiorum al rango de colonia romana, y la renombraría como Colonia Claudia Ara Agrippinensium. El año 85 vería el nacimiento de las provincias Germania Inferior y Germania Superior, convirtiéndose Colonia en capital de la primera. La ciudad conocería su máximo esplendor en los s. II-III d. C., siendo visitada a menudo por sucesivos emperadores, algunos de los cuales la escogerían como lugar de residencia. Uno de ellos fue Póstumo, autoproclamado emperador del Imperio Galo en 259 (absurdo arranque independentista que, por otra parte, duraría poco más de una década), cuya capital estableció en Colonia.

Los francos tomaron Colonia en 355, quedando ésta prácticamente destruida, aunque el emperador Juliano el Apóstata la recuperaría apenas un año después. La ciudad se reconstruyó y se erigieron otros edificios emblemáticos como la Iglesia de San Gereón (martirizado allí por decapitación, y quien, según creo es, curiosa e irónicamente, el santo patrón contra las migrañas). Finalmente, a principios del s. V, las tropas romanas perdieron definitivamente el control de la región y hubieron de partir hacia Italia. Colonia pasaría irremediablemente a manos de los francos.
Hasta aquí la historia romana de la ciudad. Durante mi andadura, por cierto, me quedé con ganas de visitar las tumbas de Köln-Weiden (s. II d. C.), cerradas por reformas (¿?) Aunque bueno, siempre me queda el consuelo de haber visto en Roma las catacumbas genuinas, las de San Calixto, donde un encantador sacerdote nos guió en una visita a mi acompañante y a mí, a pesar de llegar al límite del horario de cierre, pero esa es otra historia. Y aunque el nombre de Ciudad Eterna es inherente a la capital italiana, la huella de Agripina la Menor sí que permanece eterna e imborrable en Colonia Claudia Ara Agrippinensium. Y para muestra, un botón… ¡disfrutad de las fotos!
Fuentes:
- Encyclopædia Britannica - Julia Agrippina (en inglés).
- Colonia Turismo - Historia de la ciudad.
- Museos municipales de Colonia - Museo Romano-Germánico (en alemán).
- Ayuntamiento de Colonia - Pretorio (en alemán).
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